Ya han pasado algunos meses desde la última vez que publiqué una nota en este blog. Durante este tiempo dediqué mis momentos libres al programa de radio "Buenos Perdedores", orientado a temas muy diferentes pero que me apasionan tanto como la radioafición. Ahora que mi compañero de programa se ha marchado para Miami Beach, EE.UU., dispongo nuevamente de espacio para dedicar a otros intereses. Siempre encuentro con suma facilidad algo para hacer fuera de las obligaciones: música, radio (en un espectro muy amplio), desarrollo de prototipos de software, libros y por supuesto, salir a tomar aire de vez en cuando.
Dede hace un par de años atrás me familiarizado un poco mas con los sitios de subastas on-line y he intercambiado algunos equipos de radio. Antes de que existiesen estos sitios no tenía la oportunidad ni el dinero para probar muchos artefactos que digamos. Se me ocurrió entonces que podría también publicar con cierto detalle las diversas experiencias que he tenido con algunas de estas piezas, de modo que curiosos como yo puedan sacarse dudas mientras planean comprar o vender algún equipo similar.
No me costó mucho decidir dedicarle un post honorífico e inaugural a mi viejo y querido equipo Kenwood TS-530S, transceptor con el que hice prácticamente toda mi campaña de radio: largas ruedas, viajes, DXs y concursos nacionales e internacionales. Valga la aclaración, éste sigue siendo mi equipo de cabecera y no tengo pensado deshacerme de él a menos que sea realmente necesario.
Todo comienza en septiembre de 1992, casi cuatro meses después de recibir mi licencia. Tenía trece años y estaba obnubilado con la posibilidad de hacer DXs en las bandas de HF. Me la pasaba horas y horas leyendo las tablas del DXCC y mirando como Darío, LW1ECO (ahora LU3DR) contactaba con expedicionarios en la banda de cuarenta metros. Mi papá, LU4DKB era mas entusiasta del AM y por cuestiones de necesidad económica hacía unos años que había vendido el único equipo de BLU que tuvo (un Icom IC-720A). Así, solo tenía la posibilidad de hacer contactos desde el Radio Club Tandil, siempre y cuando estuviese abierto, no hubiese otro aficionado usando el equipo y la persona de turno estuviese de humor para dejarme operar el FT-757GX II, transceptor que jamás me gustó pero que fue durante mucho tiempo el único disponible con buena sensibilidad para hacer DX en la banda de diez metros.
La verdad es que era muy complicado comunicar en esas condiciones, porque cuando el Radio Club estaba abierto ya eran las 19.30 horas como muy temprano y las estaciones en la banda de diez metros, dentro del segmento comprendido entre 28.9 y 29.1 MHz escasísimas, y como mi categoría era novicio la única posibilidad de hacer DXs era en ese remoto fragmento del espectro. Bueno, eso no era del todo cierto, porque tenía la posibilidad de acceder a otras zonas en telegrafía, pero aún no sabía mucho y estaba demasiado ansioso para decidir aprenderla.
Finalmente, el 17 de septiembre de 1992, mi padre compró un reluciente transceptor Kenwood TS-530S, con micrófono de mesa MC-50. Yo saltaba en una pata.
Pronto construimos una antena vertical para 28 MHz de un cuarto de onda con un caño de cortina, dispuesto sobre una loza cubierta con membrana de aluminio, a seis metros de altura. Mi primer QSO fue con John, K2SIG (actual WE2F), en Salt Lake, NY y pronto se inició una catarata de comunicados en SSB.

Mi TS-530S y yo a los catorce años de edad durante las vacaciones en San Clemente del Tuyú, 1993. Por ese entonces hacía seis meses que tenía el equipo. Aquí me encontraba en una casilla rodante con una antena marconi para 80 metros instalada en el camping del ACA.
Un día mi papá recibió por correo una invitación del Radio Club Caseros para participar del concurso anual en la banda de 80 metros. Leí las bases y me interesé por saber de que se trataba. Pronto estaba haciendo QSOs en el concurso organizado por el Grupo Argentino de DX, en abril de 1993. Siempre con mi Kenwood TS-530S. Después de terminada la competencia conocí a dos grandes amigos del éter: Javier, LU5FIL (actual LU5FF) y Hernán, LU3FSP (mas tarde LU3FS, actualmente sin licencia). En una de esas ruedas de entusiastas del DX apareció también LU1WFA, Ariel (actual LU2AYB), otro amigo de la radio. Mientras nosotros nos empezamos a animar a hacer DX en la banda de 80 metros, con solo 100 watts, en SSB (¡¡Y en 3.700 KHz!! ¡Nada de truchadas!), Ariel nos daba manija con el CW, modo que yo ya estaba practicando desde abril, cansado de conformarme con el sector de novicios de fone de 28.9 MHz.
El 20 de junio de 1993 hicimos nuestros primeros grandes DX con Javier, en 3700 KHz, SSB: ZS1ABJ, ZL2WE y ZL2AAG. Solo 100 watts y mi dipolo hertz de media onda a 15 metros de altura. Estaba empezando a sacarle el jugo al TS-530S.
Sin embargo me entusiasmaba el CW y la posibilidad de explorar otras bandas y segmentos mas concurridos. Un mes después debutaba en la banda de 15 metros, en ese modo. Las posibilidades de la radio me estaban volviendo loco. En noviembre de 1993 me animé al primer concurso internacional: el CQWW CW, la competencia mas importante del año. Aunque fueron pocos los contactos, porque solo disponía de un dipolo y aún poca práctica, me fascinó el mundo de los concuros. Mientras tanto en fone, había sacado mi primer puesto categoría novicio en la competencia nacional Radio Club Bariloche y el tercero en la categoría general. Un año después construimos nuestra actual antena quad de tres elementos para 28 MHz y obtuve un terecer puesto en la categoría monobanda baja potencia del CQWW CW '94. En el año 1995 conseguí el primer puesto (siempre en 28 MHz), en 1996 el segundo y en 1997 el tercero. Todo con el mismo Kenwood TS-530S. El equipo también lo hemos usado en muchos otros concursos, pero menciono solo los mas importantes.
Ahora si, disculpen toda la historia que les conté antes de ir al grano. Paso a darles mi visión mas técnica sobre el equipo. Para ponerlos un poco mas en contexto aclaro que en todo este período de quince años solo fue necesario un recambio de válvulas (2x 6146B y 12BY7) y que salvo el micrófono, no tuve ningún otro accesorio: ni lineal, ni filtros, ni parlantes ni ofv remoto (los contactos en "split" los hice literalmente "a mano" girando con velocidad y precisión el mando de sintonía entre cambio y cambio).

Lo que mas valoro del TS-530S, en especial cuando utilizo cualquier otro equipo, es la calidad del audio tanto en la transmisión como en la recepción. En transmisión, utilizando el procesador de señal, siempre recibo excelentes reportes. Cuando se dispone de una buena antena, el audio del TS-530S se destaca sobre el resto. A nivel recepción, esta característica es aún mas importante para mi, porque la mayoría de mis contactos son en CW. Si el audio en transmisión fuese mediocre no me afectaría. Sin embargo cuando se trata de rescatar estaciones en un concurso o durante los DX, un colchón de ruido bajo puede cambiar completamente la historia de nuestros libros de guardia. El TS-530S tiene (de todos los equipos que he podido probar) la mejor relación señal ruido. Realmente es cristalino y sumamente silencioso. La sensibilidad por otro lado es excelente y competente directamente con equipos de modernos de primera línea. Recordemos que el receptor no es banda ancha, sino que tiene bloques de bobinas para cada segmento de aficionado (incluyendo bandas WARC). La tecnología ha permitido que existan receptores banda ancha para evitar ajustes manuales y reducir costos de fabricación, pero eso trajo consigo receptores mucho mas ruidosos y de menor rango dinámico. Adicionalmente el equipo viene integrado con un control para desplazar la FI, en caso de interferencias, efectivo en la mayoría de los casos. Si necesitan mas versatilidad en lo que se refiere a filtros de recepción, solo bastaría con agregarle un DSP externo.

Por otro lado, el uso de válvulas a la salida permite sacarle algunos vatios mas y darle mucha mas resistencia ante los problemas de adaptación en antena. La contra, para mi despreciable, es que al equipo hay que "ajustarlo" para salir al aire.
Si son entusiastas del DX y los concursos tienen que escuchar a este equipo (o a su hermano mayor, el TS-830S). Es una lástima que no abunden demasiados de este tipo en el mercado.
